Un cliente de 46 años y una joven de 19 que estaba en un locutorio frente a un Átomo de Luján de Cuyo resultaron heridos de bala cuando una banda de cuatro delincuentes ingresó al supermercado y luego se tiroteó con la policía.
Ocurrió pasadas las 20.30, cuando en el local había varios clientes y la calle Roque Sáenz Peña –una de las principales arterias lujaninas– estaba repleta de gente.
La banda había llegado en un Peugeot 307 robado. Dos de ellos entraron al súper y, tras darle una trompada al custodio, lograron arrebatarle el arma. Inmediatamente se abalanzaron sobre una cajera y le exigieron el dinero. Aparentemente, fue en ese momento cuando el policía habría alertado sobre el asalto, logrando que un móvil policial llegara rápidamente al lugar del hecho.
Al ver a la policía, los delincuentes apresuraron la salida y se escuchó un disparo. “Un chico me avisó que le habían tirado al guardia del supermercado. Yo miré y empezó una lluvia de disparos”, relató a UNO Matías (20), quien en el momento del asalto atendía al locutorio ubicado justo enfrente del Átomo.
Los delincuentes trataron de cubrir su huida a balazos. Uno de esos tiros atravesó la puerta del supermercado y le impactó a Roberto Grade en un hombro. Este docente justo pagaba sus compras y estaba a punto de retirarse.
Otra bala perdida perforó un vidrio del locutorio y le dio en la pierna a Laura Rivas, quien estaba sentada consultando en internet.
Ambos heridos fueron asistidos en el hospital regional de Luján. “No entendí por qué, si ya habían robado, seguían disparando. Pero cuando vi a la policía entendí el tiroteo”, dijo Grade, quien anoche fue dado de alta. En tanto, la chica permanecía internada en observación.
En la calle en donde sucedió la balacera, la policía contabilizó 20 casquillos de distintos calibres.
Mientras se atendía a los heridos, un móvil persiguió a los delincuentes por el Acceso Sur, donde continuaron los disparos recíprocos. Recién pudieron alcanzarlos en la manzana H del barrio La Gloria, en Godoy Cruz. Allí se logró detener a uno de los maleantes, de quien no se tenían más datos al cierre de esta edición. Otros tres lograron escaparse y se los buscaba intensamente con canes dentro de esa conflictiva barriada.
El Peugeot 307, que quedó destruido por la cantidad de disparos recibidos, había sido robado en la tarde en Costanera y Correa Saá, de Guaymallén.