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Domingo 22 de Junio de 2008  
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Mendoza
Cobos: “Voy a defender mis ideas sin enfrentar”
El vicepresidente Julio Cobos relató a UNO los entretelones de su intervención para salir de la crisis del agro. Su decepción por las deserciones de gobernadores K a la convocatoria de mañana.

Jaime Correas y Javier Polvani
uno_mendoza@diariouno.net.ar

Tras meterse de lleno en las primeras ligas de la política nacional ofreciendo la solución que destrabó momentáneamente el conflicto del campo, el vicepresidente Julio Cobos regresó a pasar el fin de semana en Mendoza. En su casa de la Sexta Sección de Capital, ayer le contó a Diario UNO cómo se gestó la carta con la que convocó al Gobierno a discutir las polémicas retenciones en el Congreso y marcó las principales diferencias que mantiene con el matrimonio Kirchner.

Lejos de los privilegios del poder, en su casa Cobos tiene problemas similares a los del común de los argentinos. Sólo funciona uno de los dos teléfonos que hay en la vivienda, por lo que la entrevista fue interrumpida tres veces para que el vice atendiera a amigos de sus hijos y de su esposa.

Vestido con indumentaria deportiva y sin separarse demasiado de las mascotas familiares –la perra Bianca y un enorme gato entrado en años–, habló de todos los temas que lo tienen en la picota desde el domingo en la noche.

–La pregunta de la semana: ¿la carta proponiendo al Congreso para discutir las retenciones estaba acordada con el matrimonio Kirchner o fue una iniciativa suya?
– No, no estaba acordada. Fue una iniciativa mía, yo había hablado con Cristina el sábado, el día del revuelo; hablé dos veces y le dije que veía mal las cosas, que la detención de (Alfredo) De Angeli era innecesaria.

– ¿Ya había hablado Luis D\\\'Elía?
–Claro, yo le dije a Cristina “Mirá, si el interlocutor es D’Elía, decime y salgo yo, pero tiene que salir alguien”. Ahí me dijo que iba a salir Alberto (Fernández), después salió (Florencio) Randazzo. No podía ser D’Elía el interlocutor. El sábado pensaba que iba a venir a Mendoza para pasar el Día del Padre, pero cuando vi cómo venían las cosas les dije a mis hijas que viajaran ellas a Buenos Aires. Me fui al Congreso y mis hijas me acompañaron, cenamos ahí un sanguchito.

–¿Con quién habló del Gobierno antes de decidirse a difundir la carta?
–Llamé a algunos de los muchachos y les dije: no salgan haciendo declaraciones porque voy a salir yo con una manifestación pública.

–¿Los muchachos son la gente suya?
–Claro, Daniel Kats (intendente de Mar del Plata), (Mario) Meoni (intendente de Junín de Buenos Aires) y algún gobernador.

–¿El sábado habló también con dirigentes del campo?
–He estado hablando con ellos, ya ni sé cuándo, si hablaba casi todos los días con (Mario) Llambías (presidente de Confederaciones Rurales Argentinas), con (Fernando) Gioino (presidente de Coninagro). Con Gioino fue con el que primero hablé, después hubo un problema en el Congreso, entonces yo intervine, no le querían dejar poner una carpa. Entonces yo me agarré una calentura y pregunté por qué no le dejaban poner una carpa. Terminé hablando con Mauricio Macri (jefe de Gobierno de Buenos Aires) y le conseguí la autorización que le pedían para poner la carpa. Llambías me agradeció ese gesto y ahí empezamos a tener relación.

–¿Les pidió opinión sobre el traslado al Congreso de la discusión por las retenciones?
–¿A quién?
–A la gente del campo con la que habló…
–No. Bueno, les pregunté si el tema se llevaba al Congreso sacando las retenciones, ellos levantaban el paro y seguimos hablando del otro tema. Porque a mí me venían a ver los presidentes de las asociaciones de tamberos de Córdoba y Santa Fe, que estuve reunidos con ellos.

–Y del discurso que iba a dar la Presidenta, ¿conocía los pormenores de antemano?
–Yo no sabía lo que iba a informar la Presidenta, algo me adelantó el jefe de Gabinete, pero podía ser que mandara sólo el proyecto de distribución social; bueno pero realmente me puse contento cuando dijo que mandaba todo.

–¿Y alguna vez se lo planteó a Cristina o Néstor el tema de su permanente actitud erizada y recurrencia al pasado histórico con visiones de confrontación?
–Una vez en una reunión con Kirchner le dije “Mirá, tu época se vivió de otra manera, necesitábamos una autoridad fuerte, pero ahora estamos viviendo otra época, la gente votó por mayor institucionalidad, más acuerdo y más diálogo. Todos los actos que se hacían antes eran sin cantar la marcha peronista, en teatros cerrados; si cuando hacíamos los actos nosotros decía que parecíamos la pata peronista porque eran los actos más públicos, más masivos”. Resulta que después, no sé por qué, hizo ese giro.

–¿Hay espacio en el kirchnerismo para ser un vicepresidente medianamente independiente?
–Yo me lo voy a ir ganando de a poco.

–¿Pero hay condiciones para eso sin terminar en un enfrentamiento?
–Yo no quiero terminar en enfrentamiento pero quiero defender mis convicciones. Voy a defender mis ideas sin enfrentar. La mejor lealtad es la defensa de las propias convicciones. Yo he tenido suma paciencia, he acompañado y sigo acompañando todo.

–¿Cómo vivió los momentos del cacerolazo, donde quedó claro que no era el campo sino la población general la que se quejaba?
–Una de mis hijas, la más chiquitita, se había vuelto a Mendoza por los estudios y me decía “papá esto acá va a explotar”. Pero después se tranquilizó todo.

–¿Cómo ve las contradicciones que han ido surgiendo, por ejemplo con el video que apareció el viernes con Néstor Kirchner en 2002 criticando las retenciones? Daría la sensación de que hay cosas del Gobierno que se basan en mentiras o cuasimentiras.

–La verdad es que me sorprende, hay que ser coherente independientemente del lugar en el que estés. También hay veces que hay que defender los intereses de acuerdo con el lugar adonde se está; cuando se es intendente se defienden cosas distintas a cuando se es gobernador, que es más general el interés. También hay que dejar lugar para el arrepentimiento, se puede decir “me equivoqué”.

–¿Qué opina de la operación que hubo desde la Casa de Gobierno para debilitar la reunión que usted había convocado con los gobernadores?
–Es una lástima. Si fue así, es una lástima.

–¿Lo decepciona que Daniel Scioli o Jorge Capitanich no vayan?
–La verdad es que sí.

–¿Qué le dicen?
–Yo los llamo y me dicen que sí. Capitanich es un hombre muy preparado, me dice: “Tengo un método de intervalo fijo” y me empezó a hablar hasta que le dije “pará no me confundás”, parecía Laura Montero cuando hablaba (risas a carcajadas). “Venite el lunes a las 9 si querés”, le dije. Bueno, después los llamé a todos porque no los iba a invitar sin llamarlos. Yo quiero escuchar a todos, porque por ejemplo (Juan) Schiaretti –gobernador de Córdoba– tiene una opinión distinta y pobre tipo, por qué no lo vamos a escuchar.

–Por un lado están los gobernadores peronistas que responden a Kirchner pero también rechazaron la invitación los radicales K.

–Se quieren juntar conmigo mañana (por hoy) pero aparte, qué se yo. Pero ojo, se quieren juntar igual. Hablé con Arturo Colombi (gobernador de Corrientes), que tenía mucho lío y bueno por ahí no puede ir el lunes.

–Se enojó Celso Jaque porque no lo invitó.

–No, bueno. Es que no lo he invitado porque no lo hice con ninguno que no fuera de una provincia sojera.

–En el Diario UNO Jaque dijo que usted no lo invitó.

–Y bueno lo voy a llamar ahora y lo voy a invitar, entonces. (Al terminar la entrevista lo llamó y lo convocó para la reunión del lunes).

–Usted a Jaque le dio un consejo: que involucre en la discusión las retenciones al petróleo.

–Pero claro, les di ese consejo a los gobernadores de todas las provincias petroleras. Yo firmé antes de irme que inclusive Kirchner lo llamó a (Guillermo) Moreno y todo, que cuando pasaba de 95 dólares el barril de petróleo había que sentarse a negociar las retenciones. Ya está en 140 dólares, hay que sentarse a negociar eso porque es mucha la plata en juego para las provincias.

–¿Usted ve posibilidades de incluir esta discusión en el debate del agro?
–Yo lo pensé también, pero se va a armar un lío muy grande. De todos modos los gobernadores de provincias petroleras saben que cuando quieran me vienen a ver e instalamos el tema.

–¿Concretamente qué gobernadores confirmaron que asistirán a la reunión del lunes?
–Los confirmados, creo que Colombi pero no sé si a la misma hora y Gerardo Zamora (Santiago del Estero), que me dijo que iría el domingo –por hoy–, así que me tendré que ir un poco antes a Buenos Aires. Y bueno, Schiaretti me ha llamado que sí va a ir, Hermes Binner y Alberto Rodríguez Saá.

–¿Cuál es la agenda del diálogo?
–Abierta, completamente. Si vamos a hablar de la política del agro tenemos que escuchar a los gobernadores. En otros ámbitos nunca tuvimos problemas porque las decisiones se tomaron después de consensuar con todos los sectores.

–¿La Presidenta se equivocó al fijar retenciones móviles sin consultar a los gobernadores y a los productores?
–Es una metodología que ya venía, pero a lo mejor esto es una gotita que rebalsó el vaso. Ahora que estamos en conflicto qué mejor que escuchar.

–¿Qué va a hacer el Gobierno con la inflación?
–Este tema no ayudó. La inflación se mueve por variables fundamentales, primero la oferta, hay que aumentar la oferta. Segundo, las expectativas de la gente de que las cosas van bien, si no empieza a acaparar. Después está el tema del INDEC, que debe recuperar la confianza de la gente.

–¿Le parece que difundiendo el 0,6% se puede recuperar?
–Bueno, no. Yo creo que sin un método en el que participen todas las provincias, se discuta, se transparente y luego se refleje seguiremos sufriendo que la gente piense que es mucho más…
–¿Coincide con la Presidenta en que por primera vez en la historia nos necesitan más los otros países de lo que nosotros los necesitamos?
– No, creo que nos necesitamos todos. Esta es la verdad. En el tema alimentos tenemos una oportunidad histórica.

–¿Cuántos errores cometió la Presidenta desde que se inició el conflicto?
–Muchos, no sé. Nos hemos equivocado todos.

–Bueno para ser más amplio ¿cuántos errores cometió el Gobierno?
–Llevamos 100 días y no fue uno por día pero fueron muchos.

–¿Qué errores cometieron los dirigentes del campo?
–Han sido muy intransigentes; ellos cuando vieron el respaldo de los medios que tenían endurecieron su posición, se enojaban por cualquier cosa sabiendo que lo que hacían generaba un efecto cascada.

–¿Usted cree en la teoría de D’Elía sobre el complot encabezado por Eduardo Duhalde para derrocar al Gobierno?
–No, para nada. Él tiene derecho a opinar.

–¿Cuánto hace que no ve a Duhalde?
–Ya me preguntaron eso, la verdad es que no lo veo desde hace un año y medio, calculo, cuando pasó por Mendoza a dar una charla en la Universidad de Congreso, creo. Hablo más con Alfonsín que con Duhalde.



“No me andaba el mail para mandar la carta”

–Todos los diarios publicamos la carta, pero fue título principal de Clarín, ¿cree que eso fue determinante?
–Eso fue determinante.

–¿Tuvo contacto con alguien de Clarín entre la emisión de la carta y la publicación del título?
–No me llamó nadie, sólo tenían la carta. Estábamos trabajando con la computadora en la casa con mi hija Eugenia y no podía mandar el correo. Le digo a mi hermana, la Alicia, que siempre me corrige, si quería mirarla, pero no se la pude mandar, entonces se la leía y me corregía que esto sí, esto no... Y que sé yo, pero la más chiquitita de 22 años, que tiene mucho sentido común, la Eugenia, fue con ella con quien terminamos de redondear. Me decía “papá esto no lo pongás...” Es brava, siempre ha sido brava.

–¿Y usted la envió a los medios?
–Agarré y lo llamé a Julio Paz (asesor de prensa) pero no la podía mandar por correo electrónico porque andaba mal.

–Estaba el espíritu de D’Elía rondando...

–Sí (risas a carcajadas). Así que se la dicté, le dimos una última leída y le dije mandala... Pero el Julio me dijo que no sabía qué pasaba con el correo, así que se fue a un cíber a mandarla. Era tarde, eran las 8 y media (de la tarde), iban a cerrar los diarios, no le iban a dar ni pelota. Y tanto es así que algunos diarios lo sacaron chiquitito. A las 7 hablé con Alberto Fernández y le dije que le mandaba la carta que iba a mandar a los medios, pero como no podía mandar correo se la mandamos más tarde a un correo más privado que él tiene.

–¿Cuál fue la primera repercusión desde el Gobierno, quién lo llamó primero?
–Alberto Fernández y Randazzo, creo, pero Randazzo me llamó por otra cosa. Alberto Fernández me llamaba para decirme que levantara una sesión especial que yo había convocado por pedido de la oposición. Me dijo que no era necesaria la sesión porque la mano venía bien en el sentido que estábamos hablando. Yo no podía levantarla hasta no saber bien qué iba a decir la Presidenta.

–¿Hasta la conferencia de prensa de Néstor Kirchner, en la que avaló su convocatoria, tuvo contacto con él?
–No, no tenía contacto.


Lo que importa, según cleto

La verdad es que me sorprende, hay que
ser coherente más allá del lugar en el que estés. Hay veces que hay que defender los intereses de acuerdo al lugar en donde
se está. Y hay que dejar lugar para el arrepentimiento”.De todos modos los gobernadores de provincias petroleras saben que cuando quieran me vienen a ver e instalamos el tema de las retenciones que hoy paga
el petróleo. Fueron fijadas con el barril
a 42 dólares y está a 140 dólares”.El INDEC debe recuperar la confianza de la gente. Yo creo que sin un método en el que participen todas las provincias, se discuta, se transparente y luego se refleje seguiremos sufriendo que la gente piense que es mucho más…”.



En casa. El vicepresidente dio una entrevista exclusiva a Diario UNO en el living de su casa, en la Sexta Sección, tan simple como cuando era gobernador.

La mascota. El gato Roque. Junto a la famosa perra Bianca acompañan al vicepresidente cuando está en Mendoza.

Sencillez. Así vive la familia del vicepresidente en Mendoza. En pleno invierno, al calor de una vieja estufa.


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