Les Luthiers pasó este fin de semana por Chile. En el magnífico estadio Arenas de Santiago dieron dos funciones poco felices de Los premios Mastropiero.
Poco felices porque, más allá de los problemas de sonido que el viernes llegaron a interrumpir el show por 15 minutos o del alto precio de las entradas (iban de $90 a $350 pesos) que indignó a más de un chileno, el espectáculo se inclinó más hacia la representación teatral que hacia la creación musical y no aportó la genialidad que se puede esperar de una marca registrada como Les Luthiers.
Recurrencia temática, gags que coquetean más con el estilo de Los Midachi en busca de la risa fácil, remates previsibles como el sketch de Amor a primera vista o que el sobre al programa de TV más original esté vacío; vicios del humor político sin el recurso metaligüístico que supo conquistar la agrupación son algunos de los ejemplos que se mostraron en esta obra para el olvido (si en casa se tienen títulos como Mastropiero que nunca, Bromato de armonio o Todo por que rías).
Carlos Núñez Cortés anticipó a Escenario que no traerán Los premios Mastropiero a Mendoza porque están preparando la obra que estrenarán en vacaciones de julio.